Arlen Adid Vargas
Porras
La pedagogía como proceso, normalmente tiende
a ser mal entendida desde su forma de aplicación práctica, es decir, es
mayormente encasillada en la cátedra tradicional en el marco de un aula de
clase; además, también hay que reconocer que muchos de los que desempeñan la
actividad docente se han quedado en lo plano de transmitir contenidos a
educandos sin relacionarlo con la vida cotidiana, por tanto muchos estudiantes
cuestionan frecuentemente sobre la utilidad práctica de una u otra materia de
su currículo académico.
Este tipo de dinámica educativa
es la que se pretende modificar mediante la visualización del docente como un
ente transformador, un “intelectual
transformativo” (Giroux, 1990), cuyas funciones se orienten no solo a
transformar la sociedad por medio de la educación, sino también, transformar su
propia pedagogía adaptándola a las necesidades específicas de cada grupo
particular al que enseña, incluso adaptándola a cada individuo dentro del grupo
de llegar a ser necesario. No solo los contenidos deben ser por si solos
atractivos para quien necesita aprehenderlos, debe ser atractiva la forma y el
medio como se le hacen llegar y, una forma de lograr captar la atención es
relacionando los contenidos con una utilidad práctica para la cotidianidad de
quien aprende y sugiriendo las potencialidades transformadoras de dichos
conocimientos al ser usados en la realidad.
Ahora bien, para lograr el
desarrollo de las aptitudes necesarias para lograr los objetivos antes
mencionados, el educador debe complementar su formación académica con
actividades que enriquezcan su intelecto, como la lectura, la escritura, la
asistencia al teatro y al cine, conversatorios, etc., las cuales mejoran las
habilidades críticas y reflexivas, estimulando el pensamiento transformista de
las realidades por medio del conocimiento; todo esto, con el fin de ser
transmitido a los educandos por medio de la cátedra, además de la actitud y
disposición del docente en cada interacción.
Un ejemplo sencillo, pero muy
diciente, es cuando en la secundaria en las cátedras de Física se estudia el
tema de la teoría del color, la energía lumínica y la termodinámica; asuntos
aparentemente complejos pero que tienen aplicaciones prácticas básicas en la
cotidianidad, esto a razón de que los colores brillantes reflejan la luz
mientras que los colores oscuros no, éstos últimos absorben la energía lumínica
y por tanto al exponer objetos oscuros a la luz se calientan más rápido que
otros de tonos claros, a su vez los objetos cuando se calientan tienden a
expandir su tamaño. En este momento de la explicación, es cuando el educador
debería hacer uso de relaciones prácticas con la realidad, sugiriendo ejemplos
de aplicación como decir que: saber lo anterior sirve para el diseño de ropa
para climas fríos y calientes, ya que para el primero se deberían usar colores
oscuros y para el segundo colores claros; lo mismo aplica para definir los
colores de una casa en la altiplanicie fría o en la calidez de una zona a nivel
del mar o; saber que hay ciertas horas del día en las que hacer la medición de
un objeto puede resultar diferente dependiendo de la temperatura a la que este
se encuentre. Por último, el docente debería proponer después, por ejemplo, que
los estudiantes sugieran desde lo aprendido, aplicaciones similares de dichos
temas en el mejoramiento de alguna situación práctica.
Todo lo dicho hasta aquí, permite
ilustrar la idea del término “intelectual
transformativo”, postulando entonces al docente como transformador por
excelencia de la sociedad mediante la utilización de herramientas que dinamizan
su proceso pedagógico y permiten a su vez al alumno, apropiarse de
conocimientos siempre en función de la transformación de su comunidad.
REFERENCIAS
Bolaños, D. Duque, B.H. Moreno,
A. & Osorio, M. (2012). Maestros formadores de líderes: El maestro como
líder pedagógico, político e intelectual. Bogotá: UMNG.
Giroux, H. (1990). Los profesores
como intelectuales: Hacia una pedagogía crítica del aprendizaje. Barcelona:
Paidos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario